Editorial N°4: Dossier “Compañeras y camaradas: feminismos y tradición socialista”
El primer número del año es tan pretencioso como lo fue nuestra energía al inicio de este año. Su temática la nombramos como “Compañeras y camaradas: feminismos y tradición socialista”, proyectando el tránsito por el Paro Internacional del 8M, los 50° años de la última dictadura cívico-eclesiástica-militar en Argentina y el (re)conocimiento de lo mucho […]
Por: Grupo Sagitario / Arte: Roz

KOTAIX CREW 3
El primer número del año es tan pretencioso como lo fue nuestra energía al inicio de este año. Su temática la nombramos como “Compañeras y camaradas: feminismos y tradición socialista”, proyectando el tránsito por el Paro Internacional del 8M, los 50° años de la última dictadura cívico-eclesiástica-militar en Argentina y el (re)conocimiento de lo mucho hecho y por hacer, y de lo tanto dicho y por decir en torno al fructífero, tenso, común, amplio, diverso y distintivo cruce entre los feminismos y los socialismos. El resultado es este 4° número de la Revista Sagitario que así como dice, hace. Una muestra de que los feminismos no son solo palabras: son transformación, y en este último sentido, es que invitamos a conocer relatos de experiencia, ensayos, investigaciones y propuestas que funcionan tanto como convite a la acción, como a una interpelación político-intelectual -especialmente para socialismos y socialistas- para unirse a esta marea que no pretende más que darlo vuelta todo.
Nos parece fundamental señalar algo que no ha salido en los artículos publicados en esta edición: una situación de coyuntura, aunque ningún obstáculo novedoso para el movimiento feminista. Con la llegada de la ultraderecha al poder, el feminismo ha sido objeto de constantes ataques de esos sectores y, también, de muchos que hasta hace poco eran considerados aliados en la lucha. Así, podemos reconocer que junto a otras posiciones ante el mundo, como el socialismo, se está utilizando al feminismo como chivo expiatorio para una renovación ideológica más individualista, conservadora y machista. Ante esto, Sagitario considera que es necesario sostener y visibilizar las resistencias. Para eso, queremos comenzar con una pregunta: ¿qué tienen para decirse, discutirse y transformarse mutuamente los feminismos y los socialismos? Con el foco del feminismo en la vida cotidiana, el trabajo no pago, las violencias, los cuerpos, los cuidados, la deuda, el tiempo, la militancia y las formas de organización,el socialismo se ve obligado a revisar su propia agenda, prácticas, los límites y sus tareas pendientes. El número se abre con un primer bloque de artículos sobre la coyuntura actual y una propuesta. En la entrevista a Luci Cavallero, “El feminismo popular en Argentina fue y es antineoliberal”, realizada por Hernán Borisonik a diez años del primer paro feminista, se reconstruye la potencia de aquella innovación política que permitió vincular violencia patriarcal, trabajo no remunerado, endeudamiento, precarización y organización popular. En un presente marcado por la reforma laboral, el pluriempleo y la expansión de la deuda doméstica, la entrevista sitúa al feminismo popular como una fuerza capaz de disputar el sentido de la libertad frente a su apropiación neoliberal: no hay libertad con deuda, ni liberación sin redes colectivas que sostengan la vida.
Continúa este primer bloque con el artículo de Emilia Marchionatti, “Donde gobierna el odio, organizamos la vida: feminismos anticapitalistas en ofensiva para recomponer el poder popular en Argentina”. Allí, la autora lee la coyuntura argentina como una ofensiva integral contra las condiciones de reproducción de la vida. El ajuste económico, la violencia contra feminismos y disidencias, la precarización, el deterioro de derechos y la producción social de crueldad aparecen como dimensiones de una misma escena política. Frente a eso, el texto no se limita a una defensa nostálgica de conquistas previas: propone recuperar el feminismo anticapitalista como práctica de reconstrucción colectiva, como producción de vínculos, cuidados, organización y poder popular.
El primer bloque cierra con la propuesta de Paula Sagel y Betania Longhi, “A más de 30 años de la última reforma constitucional: ¿por qué un nuevo Preámbulo (feminista)?”. El texto parte de una pregunta audaz: qué significaría volver a imaginar el pacto fundante de la Argentina desde una ética feminista. A partir de una intervención presentada en la Primera Asamblea Constituyente Feminista, las autoras no proponen una simple traducción inclusiva del texto constitucional existente, sino una revisión más profunda de sus fundamentos. El Preámbulo aparece allí como lugar privilegiado para discutir qué Nación, qué comunidad política, qué justicia social y qué redistribución de cuidados y capital pueden ser pensadas desde una imaginación feminista, socialista, republicana y radicalmente democrática.
El segundo bloque desplaza la mirada hacia experiencias históricas de militancia. En “Detrás de nuestra voz. Revisión histórica sobre la militancia de tres mujeres en la guerrilla argentina durante la década del ‘70”, Franca Noceti Simonassi reconstruye las trayectorias de Cristina Navajas, Ana María Lanzillotto y Diana Triay. A cincuenta años del golpe de 1976, el texto invita a pensar el terrorismo de Estado desde historias concretas de mujeres militantes, madres, guerrilleras, desaparecidas y asesinadas. La intención de la autora es recuperar su agencia política, sus vidas, sus vínculos y su presencia en las luchas actuales.
Este segundo bloque sigue con la re-publicación de “No se puede pensar la lucha de clases sin las travas”, de Florencia Guimaraes García, texto que explicita la incorporación de una perspectiva imprescindible para este número. En el cruce entre autobiografía, militancia comunista, memoria de Lohana Berkins, abolicionismo, feminismo y lucha travesti-trans, el texto afirma con claridad una verdad política que muchas veces fue postergada incluso dentro de las izquierdas: no hay lucha de clases pensada en serio si quedan afuera las travas, sus cuerpos, sus condiciones materiales de vida, sus formas de organización, sus dolores, sus saberes y sus pertenencias políticas. La política aparece allí como formación, refugio, conflicto, familia elegida y herramienta para nombrar lo que antes sólo aparecía como indignación.
El cierre histórico-teórico del número recupera “¿Qué es el feminismo socialista?”, de Barbara Ehrenreich. Publicado originalmente en 1976, el ensayo permite volver sobre una pregunta que sigue abierta: cómo articular marxismo y feminismo sin reducir uno al otro. Ehrenreich discute tanto los límites de un marxismo estrechamente economicista como los de un feminismo ahistórico, y propone pensar la opresión de clase y la opresión sexual como dimensiones entrelazadas de la sociedad capitalista. Su lectura resulta valiosa como provocación para el presente: transformar la sociedad exige intervenir desde la propiedad hasta la sexualidad y las formas mismas de organización colectiva.
Como en todos los números de nuestra revista, esta edición se acompaña con obra visual. En este caso, contamos con el trabajo de Roz 1 , cuyas imágenes dialogan con las preguntas del dossier y abren otra forma de lectura.
Finalmente, agradecemos a quienes pensaron, escribieron, tradujeron, entrevistaron, editaron y colaboraron en este número. También a quienes sostienen Sagitario como un espacio de discusión socialista.
Código del artículo: 26004000