Por una política socialista del tiempo que ponga en el centro la pregunta por cómo queremos vivir, y no solo por cuánto producimos.
Si el socialismo no sólo es una política de redistribución del capital, sino también de la libertad y el tiempo, debe ser acompañado por una escucha táctica y fundamentalmente por la humildad que ejercitan quienes se equivocan. La fisonomía actual del socialismo no sorprende a Hernan Martini, al contrario, se le presenta tanto como resultado esperable de este tiempo histórico y sus políticas activas de fragmentación social, como una oportunidad para no sólo volver a preguntarnos -¿Por qué? ¿Para qué? ¿Para quiénes? ¿Quiénes somos?- sino también a escuchar.
